El piloto italiano, nueve veces campeón del mundo, volverá a subirse a su Yamaha en un entrenamiento privado. 'Il Dottore' se fracturó la pierna el pasado 5 de junio y ha decidido realizar este miercoles una prueba para ver cuál es su condición física, según informa su equipo en un comunicado.
La prueba permitirá a los médicos ver cuál debe ser el siguiente paso en su recuperación y todo apunta a que, si es positiva, podrá volver a competir en el Gran Premio de la República Checa, que se disputará el 15 de agosto en Brno. Rossi rodará en una 'YZF-R1 WSB' del Mundial de Superbikes.