Con esta afirmación, el jefe del Ejecutivo deja abierta la posibilidad de que el Ejecutivo tome nuevas medidas para reducir el saldo negativo de las cuentas públicas, una de las máximas prioridades del Gobierno en estos momentos.
El presidente del Gobierno lo manifestó así durante su primera intervención en el Debate sobre el estado de la Nación en el Congreso, donde afirmó que el Gobierno está "decidido" a atender la llamada de Europa para reducir el déficit de forma "más rápida".
Además, resaltó la necesidad de culminar "con ambición" todas las reformas estructurales que se han puesto en marcha para anticipar la vuelta a un crecimiento capaz de reducir la tasa de paro y sentar las bases de un crecimiento económico sostenible para las próximas décadas.