El presidente ruso, Dimitri Medvedev, ha reconocido que sus medidas contra la corrupción no han dado los resultados esperados: "Es obvio que nadie está satisfecho con nuestro progreso en la lucha contra la corrupción".
Está claro que se ha conseguido muy poco. No obstante, esto no significa que no esté sucediendo nada. Hay algunos resultados y nuestras autoridades del orden público han incrementado sus actividades", manifestó.
Pese a admitir ante los parlamentarios que no se han obtenido grandes logros en una de los apartados clave de su mandato, Medvedev consideró un signo positivo el hecho de que esta cuestión se discuta abiertamente.
En el pasado, estimó, dominada la idea de que cualquier iniciativa contra la corrupción estaba abocada al fracaso. Sin embargo, ahora la sociedad rusa, los empresarios, y los "burócratas razonables" creen que debe hacerse algo al respecto.