La formación de una Fuerza de Policía Local es una cuestión sensible para los afganos, que recuerdan aún las milicias movilizadas por los soviéticos durante la ocupación que realizaron del país durante la década de los ochenta, y el papel que las mismas jugaron en la guerra civil posterior.
Responsables afganos afirman que Karzai ha resistido durante largo tiempo la presión de Washington para crear unidades similares en las zonas donde la insurgencia es más fuerte, pero que, finalmente, aceptó el plan ayer.
Estuvieron presentes durante la aprobación los principales responsables del Gobierno afgano y comandante de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), general David Petraeus, y el embajador estadounidense en Kabul, según señaló la oficina del presidente afgano en un comunicado.
Los 150.000 efectivos de la ISAF están sufriendo numerosas bajas mientras se enfrentan a los talibán en el sur del país, y Estados Unidos quiere que Karzai asuma más responsabilidad en las cuestiones de seguridad antes de la retirada gradual que comenzará el año que viene. Casi 2.000 soldados extranjeros han muerto en el conflicto afgano --unos 100 sólo el mes pasado-- además de decenas de soldados afganos, civiles e insurgentes.
"El tamaño, el salario y el período por el que servirán será preparado por el Ministerio del Interior", aseguró un portavoz de Karzai, Hamid Elmi. "Estas unidades serán formadas en las zonas donde existe inseguridad", añadió. Elmi también indico que el Gobierno no planeaba dar armas a dicha fuerza, cuyos miembros dependerían de sus armas personales.
Esta nueva fuerza rendirá cuentas al Ministerio del Interior y tendrá como objetivo ayudar a la Policía Nacional de Afganistán con la protección de sus zonas respectivas de los ataques de los insurgentes, detalló este portavoz.