Aunque aún no se conoce con exactitud qué ocasionó la explosión, se cree que podría estar relacionada con una fuga de gas en una tubería de propileno y un gasoducto que según algunas fuentes atraviesan la zona.
Como consecuencia de la explosión, los edificios y vehículos que se encontraban a un radio de 100 metros de la planta quedaron destrozados. Muchos de los heridos viajaban en un autobús que circulaba por el lugar y que fue alcanzado por la onda expansiva. Los vecinos del lugar, atemorizados por el temblor y el estruendo que ha producido la explosión, salieron a la calle pensando que se trataba de un terremoto.Toda la zona alrededor de la fábrica ha sido acordonada, y los bomberos y equipos de rescate ya han conseguido apagar el fuego y prosiguen con la búsqueda de heridos entre los escombros, que son inmediatamente trasladados a los hospitales.
Algunos hospitales se han visto obligados a desalojar habitaciones para atender a los heridos, y se hallan desbordados. Varios de ellos se han quedado sin reservas de sangre y se ha hecho un llamamiento para que los que deseen donar sangre acudan lo antes posible al punto cercano a la fábrica que se ha establecido a ese propósito.
Ding Yitao, presidente del hospital Gulou comentaba que sólo en su centro y hasta el mediodía de ayer cerca de 80 personas habían ingresado en el hospital con heridas en la cabeza, fracturas y quemaduras. La cifra de afectados podría además superar la facilitada inicialmente por las autoridades. Según los medios locales, la cifra de heridos leves podría superar las 300 personas, y la de heridos graves las 50.