Potosí está aislado del resto del país por el bloqueo de caminos, que afecta también a las ciudades de Sucre y Tarija y a la frontera con Argentina. La huelga empezó por una disputa limítrofe con otro departamento andino y se ha convertido en una protesta contra la falta de atención gubernamental.
Fuentes de Vicepresidencia de la Generalitat han confirmado a Europa Press que las tres catalanas están atrapadas en la zona. Han asegurado que mantienen contacto diario con ellas y que se encuentran "bien".
Una de ellas, Sílvia Puig, ha afirmado que no sabían "nada" del conflicto y que cuando iban en autobús las hicieron bajar llegando a la ciudad minera a pie.
En declaraciones a Rac 1 recogidas por Europa Press, ha asegurado que dentro de la ciudad no sufren, pero que salir "es más complicado". "Si intentas salir, te encuentras con situaciones muy peligrosas, porque te lanzan dinamita", ha remarcado.
Ha explicado que la policía "no tiene ahora ningún poder", y que quienes tienen controlada la ciudad son los mineros y los sindicatos. Ha asegurado que los policías les recomiendan "sobre todo, no salir de la ciudad" porque existe la posibilidad de que los tomen como rehenes.
En este sentido, ha explicado que un grupo de franceses intentó salir de la ciudad y tuvieron que regresar porque los querían tomar como rehenes. "Tuvieron que pagar dinero para que los dejasen volver", ha añadido.
Puig ha dicho que mantienen contacto con la Embajada en La Paz, que les han recomendado que no se muevan porque "es muy peligroso".