Tras las polémicas contradicciones de los últimos dos días, el tercer y último testimonio se ha presentado esta mañana ante la Comisión israelí que investiga el asalto a la flotilla que se dirigía a Gaza. El jefe del Estado Mayor, Gaby Ashkenazi, ha defendido a sus soldados ante el Comité encabezado por el ex magistrado Yaacov Turkel y formado por otros cuatro israelíes y dos observadores extranjeros.
Su testimonio ha provocado gran expectación después que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, quiso traspasar la responsabilidad al ministro de Defensa, Ehud Barak, (luego rectificó) y éste intentó compartirla con el Ejército. ¿Ashkenazi traspasará la responsabilidad a los oficiales de la Marina por el asalto que acabó con la muerte de nueve activistas turcos?
"Como jefe del Estado Mayor, yo soy el responsable de todas las accciones militares". Así empezó su testimonio para añadir: "La decisión de evitar que soldados y oficiales sean interrogados es correcta ya que hay que permitirles prepararse para los retos que afrontamos. Yo los represento aquí. El Ejército es un organismo transparente, comprometido a actuar e investigar cada actuación".
"En las circunstancias sin precedentes en las que se encontraron, los soldados de la Shayetet (Comando de la Marina) actuaron de forma excepcional, con calma y valentía. Estoy orgulloso, de forma personal, de nuestros soldados que sólo abrieron fuego cuando sus vidas corrían peligro. Dispararon de forma justificada sólo a los que debían y no a los que no era necesario. Se pasó a fuego real sólo cuando fuimos atacados", continuó Ashkenazi analizando el asalto que provocó las críticas internacionales y una grave crisis diplomática con Turquía.
El jefe del Estado Mayor declaró que los trágicos resultados "fueron imposibles de predecir". "No esperábamos la violencia de los militantes del grupo turco IHH. Reconozco que no teníamos mucha información sobre este grupo porque pertenece a un país amigo que espero que en el futuro no sea enemigo", añadió.
Asimismo, justificó el bloqueo marítimo de Gaza, controlada desde hace tres años por el grupo islamista Hamas: "Es importante evitar que lleguen nuevos barcos para evitar la introducción de armas. Hamas no ha dejado el camino de terror y su objetivo sigue siendo la destrucción de Israel. Presiona para mejorar su capacidad militar y conseguir misiles de mayor alcance. Su rearme no hubiera sido posible sin países que patrocinan el terror como Irán".
DECISIÓN ADECUADA
A Ashkenazi no le gustó mucho el testimonio ayer de su ministro Barak que de forma indirecta responsabilizó a la Fuerza Naval: "La decisión fue adecuada, garantizar el bloqueo marítimo de Gaza. Pero la diferencia entre lo que queríamos y lo que ocurrió está en la ejecución".
Ashkenazy se ha referido a la investigación interna militar dirigida por el general Giora Eiland en la que se detectaron errores en la planificación. En especial, la "insuficiente" coordinación entre los servicios de Inteligencia de los diversos organismos de seguridad.
Gracias a la Comisión Turkel, los israelíes están contemplando estos días la falta de liderazgo de sus líderes. Netanyahu y Barak asumieron la responsabilidad pero en realidad quisieron decir que la culpa no es suya. Así lo ve el comentarista Ben Caspit: "Netanyahu y Barak han demostrado poco liderazgo. Israel tiene las manos limpias en todo lo relacionado con la flotilla que llevaba gente muy violenta, como se vio en las imágenes, pero deberían haber aceptado desde el principio una investigación internacional. Netanyahu tiene un talento especial en complicarse siempre y en cualquier situación".