La Unión Europea proseguirá, de esta forma, con la labor que viene realizando para garantizar la estabilización de la zona tras el conflicto que enfrentó a Georgia y Rusia en agosto de 2008.
La misión civil de la UE, desplegada en octubre de 2008 y en la que participan algo más de 200 observadores, tiene como objetivo supervisar que las partes cumplen los seis puntos del acuerdo alcanzado para poner fin al conflicto y que se aplican las medidas contempladas en el mismo.
Además, trabaja en estrecho contacto con Naciones Unidas y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y en coordinación con otras actividades de la UE tendentes a lograr la estabilización y la normalización, creando un clima de confianza y apoyando una solución política duradera para Georgia.