Felipe, que llegó a Madrid el 23 de julio pasado tras ser liberado por el régimen castrista, ha afirmado que miembros de la seguridad del Estado cubano le informaron antes de abandonar la isla de que sería posible que más familiares suyos viajaran a España después que él, hecho que aún no se ha producido.
Felipe, que en un principio se negó a ser desterrado de su país pero finalmente aceptó por la presión familiar, llegó a Madrid el pasado 23 de julio y desde entonces permanece alojado en el hotel La Princesa (Alcorcón), junto a su esposa, su hija, yerno y nietos, uno de ellos con su pareja. Ahora quiere que una segunda hija de otro matrimonio, junto a sus tres hijos y algunos sobrinos puedan viajar también a España.
Este miembro del Movimiento Cristiano de Liberación de Oswaldo Payá que fue condenado a 25 años de cárcel tras ser detenido en 2003 quiere viajar a EEUU, donde tiene dos hermanos en Miami y Tampa (en el Estado de Florida).
Ha transmitido este deseo a la Embajada de EEUU en Madrid y espera "una respuesta". Por este motivo permanece en Madrid, ya que la ONG que se encarga de su acogida, Cruz Roja, había previsto trasladarle a Burgos.
Felipe no iniciará ningún trámite en España para regularizar su situación hasta que obtenga una respuesta de la Embajada, pero avanza que si no recibe autorización para viajar a EEUU, pedirá el "asilo político" en España, como han hecho media docena de sus compañeros.