El ataque se llevó a cabo por un terrorista suicida en lo que antes, durante el gobierno de Sadam Husein, era la sede del Ministerio de Defensa, y que, desde la invasión estadounidense de 2003, es un centro de reclutamiento y una base militar.
Una fuente del Ejército que no quiso hacer pública su identidad dijo que el atentado podría haber sido obra de dos terroristas suicidas, algo característico de Al Qaeda y sus socios locales. La fuente añadió que en el centro había un gran número de reclutas porque "pueden entrar 250 de una vez".