"Mi padre, así como otros 25 detenidos están en huelga de hambre desde ayer", ha afirmado Ziad Aziz, que vive en Amman, igual que la familia cercana del antiguo viceprimer ministro iraquí, condenado a muerte este martes por el Alto Tribunal Penal del país.
Todos los detenidos se declararon en huelga de hambre después de "darse cuenta de que no podrían recibir la visita de sus familiares y allegados", explicó el hijo de Tarek Aziz.
Tanto él como otros detenidos "se encuentran desde la lectura del veredicto este martes en los locales del Juzgado", ha precisado, y por lo tanto aún no han sido transferidos a la prisión.
"Mi padre no ha podido recibir la visita de unos amigos que debían entregarle unos medicamentos, y varios libros que le habíamos enviado desde Amman", ha añadido Ziad Aziz, subrayando que sólo se autoriza una visita mensual, el último viernes de cada mes. De salud débil, Tarek Aziz, de 74 años, está encarcelado desde 2003.