A su llegada ha sido recibido en el aeropuerto por el jefe de la diplomacia de Argelia, Mourad Medelci, según fuentes diplomáticas. Moratinos será recibido ulteriormente por el presidente Abdelaziz Buteflika.
La visita de Moratinos, que no fue anunciada por Presidencia del Gobierno, está relacionada, según fuentes argelinas, con la situación en el Sáhara Occidental y los preparativos de la cumbre de la Unión por el Mediterráneo prevista para el 21 de este mes en Barcelona, pero que muy probablemente no se va a celebrar.
Moratinos intenta "rebajar la tensión" entre Argelia y Marruecos, que se ha reavivado estos días tras el desmantelamiento, el lunes, del campamento de protesta saharaui que reagrupaba a más de 20.000 personas en las afueras de El Aaiún.
Ayer martes concluyeron en Nueva York sin resultados las conversaciones, auspiciadas por Naciones Unidas, entre Marruecos y el Frente Polisario a las que Argelia y Mauritania asisten como observadores. Ambas partes volverán a reunirse en diciembre.
La decisión israelí de construir 1.300 viviendas adicionales en Jerusalén Este, el sector árabe de la ciudad, ha dado prácticamente al traste con la cumbre de Barcelona. Los países árabes más influyentes, con Egipto y Argelia a la cabeza, se niegan ahora a acudir a esa cita que, en un principio, estuvo previsto para el primer semestre de este año durante la presidencia española.
La sustituta de Moratinos al frente de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, explicó tras asumir el cargo que recurriría a la experiencia de su predecesor para llevar a cabo algunas misiones.