La ciudad se halla en el centro del golfo de Almería, en la orilla derecha del Andarax. Se trata de un importante centro turístico, administrativo y comercial. La vitalidad de su puerto (por la exportación de minerales y productos agrícolas) impulsó la concentración y el desarrollo industrial en el sector químico (abonos y productos farmacéuticos), el metalúrgico, así como de la celulosa y el sector de la alimentación.
LA VISITA
Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar: Es uno de los tesoros naturales de Almería. En las Salinas podemos encontrar más de 80 especies de aves, con el flamenco rosa como protagonista principal. Además, existen más de 10.000 variedades vegetales.
La zona de Cabo de Gata-Níjar fue declarada Parque Natural en 1987 y Reserva de la Biosfera en 1997. A lo largo de 40 kilómetros se extiende el principal macizo volcánico de la Península. Son también de mucho interés las playas de El Mónsul, San Miguel, Las Salinas o Los Genoveses. (ver foto 3) Para observar aves hay que trasladarse a la Almadraba de Monteleva, en las Salinas.
Conjunto Monumental La Alcazaba: Es el más emblemático monumento de Almería. Nos adentramos en el núcleo primitivo de la ciudad, la Almedina, por la calle Almanzor hasta salir a la Alcazaba. La ciudad de Almería se fundó con la construcción de las murallas de la Medina, recinto habitado, de una Mezquita y de una Fortaleza. Pues bien, ésta posee 1430 metros de perímetro amurallado, en lo que es la fortificación musulmana más grande que existe en España. Se empezó a construir en 955, pero ha sido muy reconstruida hasta conformar su aspecto actual.
Se encuentra en lo alto de un cerro, dominando el núcleo primitivo y el puerto; consta de tres recintos, los dos primeros de época musulmana y el último, original de la era cristiana, tras la llegada de los Reyes Católicos. En la entrada defensiva nos encontramos con la Puerta de entrada, la Torre de los Espejos y la Puerta de la Justicia, por la que se accede al primer recinto. En el primer recinto sólo se conservan unos aljibes de la etapa musulmana, entre una extensa zona de vegetación. Finaliza este recinto con el muro cristiano de la 'Torre de la Vela', famoso por su campana. Desde esta zona se observa el Barranco de la Hoya.
El segundo recinto estaba ocupado por la Residencia Palacial del rey Almotacín, del siglo XI. En el se encuentran unos aljibes califales, viviendas musulmanas, una ermita mudéjar y unos baños públicos reconstruidos. Del Palacio del Rey sólo queda un muro, el 'Mirador o ventana de la Odalisca', que encierra la leyenda de la historia de amor entre un prisionero cautivo cristiano y la esclava predilecta de Almotacín. El último recinto es ya de la era cristiana, y se trata de un castillo dentro de la fortificación, con un gran patio con tres construcciones características: las torres del Homenaje, de la Noria y de la Pólvora, con unas preciosas vistas desde todas ellas.
Parque de Rescate de la Fauna Sahariana: En enero de 1971 se creo en el Barranco de la Hoya, al pie de la Alcazaba, este Parque perteneciente a la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA) y al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con el objetivo de colaborar en la protección de las especies en peligro de extinción del Sahara Occidental. Dado el clima de la zona, se convierte en un lugar perfecto para la vida de estos animales y para su estudio. Se han puesto en marcha programas de reintroducción de algunas de las especies que aquí se hallan en lugares donde habían desaparecido, ya en Senegal, Marruecos o Túnez. Diferentes variedades de gacelas y antílopes son los principales residentes de este parque.
Balcón al mar: Almería ofrece bonitas vistas desde puntos estratégicos que conviene visitar. Desde los miradores del Barranco de Greppi, del Cerrillo del Hambre y del Mirador-Plaza de San Roque contemplaremos el antiguo arrabal musulmán del Aljibe (Al-Hawd), actual Pescadería-La Chanca. Desde la Alcazaba podremos divisar la ciudad en el Baluarte del Saliente o el mirador de la Torre de la Vela, observando especialmente la Medina y la Musalla. Desde el Mirador del Cerro de San Cristóbal podremos analizar el arrabal de la Musalla, con vistas de La Hoya, la Alcazaba o la Muralla de Jairán.
LA ALMERÍA MUSULMANA
Esta ruta se refiere a la ciudad levantada entre finales del siglo X y el siglo XI, cuando Almería alcanzó su máximo apogeo. Caminaremos por la Medina, desde la Avenida del Mar hasta la calle de la Reina, y por el antiguo arrabal de la Musalla, desde la calle de la Reina hasta la Rambla Obispo Orberá, donde se concentran las mayores muestras de la época musulmana.
La Medina: Es donde comenzaremos, a través de sus estrechas calles, siempre en pendiente, poblada de casas de ángulos dispares y callejuelas torcidas. En el que fue el barrio fundacional de la ciudad encontraremos vestigios de la Muralla Califal del siglo X, que se encuentran en el Parque Nicolás Salmerón.
Fue Abderramán III el que fundó la ciudad y el que en el año 955, durante el período califal, amuralló la Medina, como centro neurálgico de la ciudad árabe y ordenó la construcción de una Fortaleza para defensa de la ciudad y una Mezquita Mayor como lugar de oración. Posteriormente la Medina sería arropada por dos arrabales: el Aljibe o Al-Hawd (actual Pescadería-La Chanca) a poniente, y la Musalla o el Oratorio a levante.
También en la Medina hallaremos los restos de la Antigua Mezquita Mayor, en lo que hoy es la iglesia de San Juan. La iglesia cristiana se construyó entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII en el núcleo de la Medina, sobre la mezquita del siglo X. Cuando los Reyes Católicos conquistaron la ciudad en 1489 convirtieron la Mezquita en Catedral. El terremoto de 1522 la destruyó, no obstante.
Sobre ella se construye la iglesia de San Juan, conservando dos elementos de la Antigua Mezquita: el Muro de la Quibla y el Nicho del Mihrab, con decoración almohade del siglo XII. El templo árabe estaba dividido en siete naves, con un patio en el que hoy se ubica el patio del Gobierno Militar. Se encuentra situada en la Plaza del Cristo de la Buena Muerte. Por aquí llegamos al más emblemático monumento de la ciudad, el 'Conjunto Monumental La Alcazaba', que domina desde un cerro toda la ciudad y el puerto.
La Muralla: Es el arrabal más extenso de Almería. Este barrio comenzaba en la calle de la Reina (donde existía una muralla que separaba el centro de la Medina de este arrabal), se extendía hasta la Rambla Obispo Orberá, y en él se encontraban en Zoco (actual Plaza Vieja) y la calle que llevaba al Camino de Pechina, conformada por las actuales Almedina, Arráez, Juez, Plaza de la Administración Vieja y calle de las Tiendas.
Al inicio de la calle de las Tiendas, en lo que es hoy la Plaza Manuel Pérez García, es donde se situaba la Puerta de Pechina (actual Purchena), principal entrada a la ciudad, que se abría al camino de Pechina. La calle de la Tiendas fue la antigua calle de la Lencería en el siglo XVI, y es hoy una calle comercial.
Los Aljibes Árabes, construidos por mandato de Jairán en época Taifa (siglo XI) para abastecer de agua a la población, se encuentran aquí en la Musalla. Conservan tres naves con bóveda de medio cañón, construidas en ladrillo.
Desde la Alcazaba desciende hacia el norte a través del Barranco de la Hoya la muralla de Jairán (siglo XI) que llega hasta el Cerro de San Cristóbal (antiguo monte Laham). El Cerro, al que se accede por la calle Antonio Vico, nos ofrece una gran vista de la ciudad, y en él se encuentran restos del fuerte-capilla construido por los cristianos en 1147 tras la conquista de Almería por Alfonso VII. Una Imagen del Sagrado Corazón de Jesús, de 1930, domina el Cerro de San Cristóbal.
LA ALMERÍA CRISTIANA
En el casco antiguo de Almería descubrimos numerosas construcciones de la religión cristiana. La más importante de todas es la Catedral-Fortaleza, construida en el año 1524 después del terremoto de 1522, que destruyó la primera catedral, que se había levantado sobre la Antigua Mezquita. Su fundador, el obispo Fray Diego Fernández de Villalán decidirá un nuevo emplazamiento para la Catedral, el arrabal de la Musalla, después del desdoblamiento que sufrió la Medina tras el terremoto.
La Catedral-Fortaleza se encuentra en la Plaza de la Catedral. Sus dos portadas son de estilo renacentista, construidas por Juan de Orea. La sacristía, el coro, el trascopio y el claustro son algunos de sus más destacados elementos. Su decoración es muy variada, con elementos del gótico tardío, renacimiento, barroco y neoclásico.
La sociedad almeriense del siglo XVI se dividía en dos comunidades, los 'cristianos viejos', descendientes de conquistadores y dueños de todas las parcelas del poder; y los 'cristianos nuevos' (llamados 'moriscos'), antiguos musulmanes forzados a la conversión, presionados para cambiar sus modos de vida. Esta Almería se transformará en una ciudad rodeada de edificios religiosos, base de la nueva imagen de ferviente cristianismo de la ciudad. Estas construcciones, junto a los huertos conformarán la característica imagen de la Almería de estas épocas. Entre estos edificios destacan, además de la Catedral, las parroquias de Santiago, San Pedro el Viejo (actual iglesia del Sagrado Corazón de Jesús), San Juan, los conventos de San Francisco (en los terrenos de la actual Iglesia de San Pedro), las Claras, Puras o el de Santo Domingo (actual Iglesia de la Virgen del Mar). Muchos de estos edificios resultaron muy dañados durante el desarrollo de la Guerra Civil española.
Posteriormente en el siglo XVIII, el desarrollo demográfico y económico de la ciudad se reflejará en el arte con nuevas obras, como la neoclásica Iglesia de San Pedro, o las desarrolladas en la Iglesia de San Sebastián, llamado 'de las Huertas' por estar situada en la Rambla Obispo Orberá, actual barrio de las Huertas. En este siglo también se construyeron el trascoro y el claustro de la catedral y toda la decoración interior barroca del convento de las Puras.
En el siglo XIX Almería pasa de ser una ciudad conventual a una ciudad burguesa, con la desamortización de los bienes eclesiásticos en 1837 y el derribo de las murallas a mediados de siglo. También en este siglo se construirán las dos portadas de la Iglesia de la Virgen del Mar, la Iglesia de San Roque y la ermita de San Antón.
LA ALMERÍA DEL SIGLO XIX
Plaza Vieja (Plaza de la Constitución): El que fue el antiguo zoco de la ciudad se configuró definitivamente como Plaza en el siglo XIX. En ella se encuentra el edificio del Ayuntamiento, construido entre finales del siglo XIX y principios del XX según proyecto del arquitecto Trinidad Cuartara Casinello
En el centro de la Plaza se encuentra una monumental columna de mármol de Macael, conocida popularmente como 'El pingurucho a los Coloraos'. El primitivo fue construido a finales del siglo XIX y fue situado originalmente en la Puerta de Purchena, trasladándose después a la Plaza Vieja. Fue derribado en 1943 y reconstruido en 1988. Este monumento fue realizado como homenaje a las 24 personas que llegaron a las Playas de Almería ataviados con casacas rojas para proclamar la libertad contra el despotismo de Fernando VII. Todos fueron fusilados. La que se llama oficialmente como Plaza de la Constitución ha tenido numerosos nombres, como Plaza del Juego, de las Cañas y del Mercado. Pero el nombre más popular, por el que es conocida, es el de Plaza Vieja.
Paseo de Almería y Puerta de Purchena: La Puerta de Purchena recibe su nombre de la antigua Puerta de Pechina de la época musulmana, que daba entrada a la ciudad. Su nombre fue cambiado por los cristianos por un error terminológico. Fue a mediados del siglo XIX cuando se desarrolló toda la actividad urbanística del ensanche de la Puerta de Purchena y del Paseo de Almería, actual centro neurálgico de la ciudad, donde se concentra la actividad comercial y financiera.
Escuela de Artes y Oficios Artísticos: Fue la máxima institución educativa de la ciudad, siendo Antiguo Instituto de Segunda Enseñanza. Fue construida entre la segunda mitad del siglo XIX y gran parte del siglo XX. Destaca el interesante patio monumental de este edificio ecléctico de origen clasicista.
Cargadero del Mineral (Cable inglés): Situado en la Playa de las Almadrabillas, como exponente de la arquitectura del hierro de finales del siglo XIX y principios del XX. Fue terminado en 1902. (ver foto 9)
La ciudad de Almería presenta otros lugares de interés como el Palacio de los Vizcondes del Castillo de Almansa (actual sede del Archivo Histórico Provincial). Fue construido entre 1773 y 1780. Tiene una fachada por la calle Campomanes y otra en la calle Infanta. Esta última se construyó en 1894. Nuevo ejemplo de la arquitectura del hierro y del cristal de finales del siglo XIX es la Estación de Ferrocarril.