Desde el comienzo del ataque de los aliados contra las fuerzas de Gadafi, Francia -que ha asumido un papel preponderante- ha abogado por separar el mando militar de la misión de la dirección política de la operación, en la que se incluya a los países árabes.
"La próxima etapa es la cumbre de Londres" sobre Libia, prevista para este martes, donde los miembros de la coalición "discutirán el liderazgo político y las próximas etapas de la operación militar", dijo el presidente galo en una rueda de prensa al término de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea.
"Probablemente, antes de la cumbre de Londres, Cameron y yo propondremos una vía común. Será una iniciativa francobritánica para mostrar que la solución no puede ser militar, que será forzosamente una solución política y diplomática", aseguró Sarkozy.
Por su parte, el 'premier' británico dijo en Bruselas que el objetivo de este primer encuentro del grupo de contacto será "dar un mensaje de unidad contra Gadafi a nivel militar, político y diplomático".
Para Cameron, "la población [de Libia] está ahora más cerca de poder decidir su futuro que hace dos semanas". Sin embargo, advirtió que la intervención militar se prolongará "hasta que sea necesario" para cumplir con la resolución de la ONU y su mandato.
El presidente francés garantizó, además, que la coalición internacional mantendrá el control político de todas las operaciones, a pesar de que la coordinación de las acciones militares pase a la OTAN.