En el primero de los casos, los familiares de Ramzan Guluyev denunciaron que un grupo de unos 25 hombres armados y vestidos con ropas de camuflaje que hablaban ruso sin acento entraron en su domicilio de Groznoy en la madrugada del 13 de julio de 2002 y se llevaron al desaparecido en vehículos sin matricular.
La sentencia de los magistrados del Tribunal Europeo, cuya sede se encuentra en Estrasburgo, condena al Gobierno ruso por violación del derecho a la vida, debido a la "ausencia de investigación efectiva sobre las circunstancias de dicha desaparición" y por no investigar los presuntos malos tratos que sufrieron sus familiares, entre otros cargos.
En el segundo de los casos, los familiares e Islam Dubayev y de Roman Bersnukayeva denunciaron ante el tribunal que sus respectivos allegados se entregaron voluntariamente a las tropas rusas en 1999 a cambio de una amnistía por haber formado parte de una guerrilla ilegal y nunca más se les volvió a ver con vida.
De nuevo el Tribunal condena a Moscú por no haber llevado a cabo una investigación efectiva sobre las circunstancias de las desapariciones y detención no reconocida, entre otros cargos.
En total, las indemnizaciones que Rusia deberá pagar a los familiares de los tres chechenes desaparecidos ascienden a 195.000 euros.