El plato fuerte de la presentación fue una clase práctica de los jefes de cocina José Gómez y Bruno Fraga, dos de los más reconocidos de la red de Paradores, que revelaron ante más de un centenar de operadores turísticos nipones sus artes en los fogones.
El evento tuvo lugar en la mayor escuela de nutrición y cocina de Japón, la del nutricionista Yukio Hattori, uno de los más influyentes del país.
Durante la presentación, el director general de Comercialización de Paradores, Carlos Abella, recordó que cada vez son más los visitantes nipones que viajan a España, al tiempo que subrayó el carácter histórico de los establecimientos de la red.
"Somos un caso único en el mundo, un caso de recuperación del patrimonio histórico", explicó.
Por su parte, el director de Turespaña en Japón, Ignacio Ducasse, expresó su satisfacción porque "desde el pasado agosto el número de turistas japoneses que visitan España crece constantemente".
La carta presentada por los chefs Gómez y Fraga estuvo elaborada pensando en el gusto de los japoneses, entre los más exigentes del planeta en lo que a gastronomía se refiere.
Así, cuchillo en mano, Gómez, del Parador de Soria, mostró ante un atento público japonés cómo cortar un jamón de bellota de Guijuelo, "cuanto más fino, mejor", mientras su compañero, del Parador El Saler, preparaba gustosos tacos de pan tostado con tomate y aceite de oliva arbequín.
Torrezno de gamba en palomita, escalibada de verduras con lomo de anchoa, bacalao al pil-pil con pan de ajo, magras de pollo capón con langosta gallega o pestiños en aguamiel completaron un menú que desató el aplauso entusiasta del público nipón en el gran anfiteatro-cocina de la escuela de Hattori.
Por el centro de este maestro gastronómico han pasado algunos de los cocineros más prestigiosos del mundo para dirigir talleres, entre ellos Andoni Luis Aduriz, Martín Berasategui o Ferrán Adriá.
La promoción de Paradores ante el exigente público japonés hizo hincapié en la calidad de los establecimientos, cuyos visitantes son en un 70 por ciento nacionales y solo un 30 por ciento extranjeros.
Normalmente los turistas japoneses que se alojan en los hoteles de Paradores lo hacen en aquellos próximos a localidades con patrimonio arquitectónico, como Toledo, Granada o Santiago de Compostela