El Movimiento de Resistencia Islámica habría hecho esta exigencia para forzar un enfrentamiento entre el líder de la AP, Mahmud Abbas, y las autoridades israelíes, radicalmente contrarias a esta votación.
Fuentes palestinas han informado al diario israelí 'Haaretz' de que esta postura de Hamás pone en peligro los acuerdos alcanzados hace dos semanas en El Cairo entre Hamás y Al Fatá para la votación y permitiría a su vez al grupo islamista disipar una posible pérdida del poder en la Franja de Gaza.
Además, Hamás espera poder responsabilizar a Israel por "bloquear el proceso democrático" y aumentar así la presión internacional sobre las autoridades hebreas. Hamás ya fue el vencedor de las elecciones de 2006, también en Jerusalén Este.