Según un comunicado de la ONG Chinese Human Rights Defenders (CHRD), el disidente político Qi Zhiyong, que quedó lisiado en las protestas de estudiantes de Tiananmen de 1989, se encuentra en paradero desconocido después de solicitar al Buró de Seguridad Pública de Pekín su derecho a manifestarse.
La petición fue presentada por el defensor de los derechos humanos Li Jinping, quien fue expulsado de inmediato de la oficina por los funcionarios y detenido brevemente en una "prisión negra", una cárcel ilegal para peticionarios, antes de poder regresar a su casa.
La intención de los dos disidentes, explica esta ONG, era iniciar una protesta desde mañana, 28 de abril, hasta el 6 de junio (el aniversario de Tiananmen es el 4 de junio) pidiendo la rehabilitación de Zhao Ziyang, el ya fallecido secretario del Partido Comunista de China que defendió a los estudiantes en 1989.
Las protestas se llevarían a cabo en el parque Ritan y en la plaza de Tiananmen entre esas fechas.
Con esta petición los dos activistas esperaban conseguir el apoyo de otros miembros de la disidencia para la causa de Zhao, para la liberación de los presos políticos y para "el retorno del poder político a manos del pueblo".
Efectivos policiales se presentaron en casa de Qi el pasado 23 de abril para advertirle de que lo encerrarían en la cárcel "si causaba problemas".
Tres días más tarde, miembros del buró de Seguridad Nacional se lo llevaron de su casa y desde entonces se encuentra en paradero desconocido, señala CHRD.
A pesar de la apertura económica de China, el régimen del Partido Comunista reprime con dureza cualquier muestra de disidencia política y aplica una censura férrea a asuntos como la matanza de estudiantes de Tiananmen a manos del Ejército, la existencia de presos políticos o la represión de grupos étnicos.