El estudio, que abre nuevas perspectivas de tratamiento, aparece publicado en la revista 'Cell Death and Differentiation', y ha demostrado que la necrosis --la muerte celular provocada por una lesión y que acostumbra a provocar un proceso inflamatorio-- se produce por la activación de la enzima caspasa-8.
La privación de glucosa provoca esta autodestrucción de forma no convencional, lo que ofrece una nueva perspectiva del mecanismo de muerte celular provocado por la falta de nutrientes y abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas contra el cáncer mediante el uso de inhibidores del metabolismo de la glucosa.
Las células cancerígenas adquieren alteraciones genéticas que les confieren ventajas respecto a las células normales, ya que se reproducen más rápidamente, se extienden por el organismo y son resistentes a los mecanismos naturales de muerte programada celular (apoptosis). De modo que, en un entorno propicio, las células tumorales son inmortales.