En la reunión de hoy de la dirección convergente se han cumplido todas las formalidades: el presidente del partido, Jordi Pujol, ha sugerido proponer a Mas como cabeza de lista en las elecciones al Parlament previstas para el próximo otoño, una sugerencia que ha sido aprobada por unanimidad, según ha explicado el secretario general adjunto de Convergència, Felip Puig.
El acuerdo de la dirección convergente se trasladará a los consejos nacionales de CDC y de Unió, que se reunirán el domingo 17 de enero, para que sea ratificado definitivamente mediante votación secreta, si bien Mas no competirá con ninguna otra candidatura.
CDC y Unió han escogido el monasterio milenario de Sant Benet, en la comarca del Bages (Barcelona), como escenario de la reunión conjunta de sus respectivos consejos nacionales, en la que se proclamará oficialmente a Mas, por tercera vez consecutiva, candidato de CiU a la presidencia de la Generalitat.
Dos semanas más tarde, el domingo 31 de enero, CiU organizará su primer acto formal de precampaña, un mitin en el pabellón del Vall d'Hebron de Barcelona bajo el lema "Comencem!" (¡Empecemos!), en el que tomarán la palabra Jordi Pujol, Josep Antoni Duran Lleida y el propio Mas.
"Será una precampaña larga, queremos estar preparados y a punto para recuperar la ilusión del país", ha afirmado Puig en rueda de prensa, en la que se ha mostrado convencido de que Mas encarna la voluntad de "cambio" de la sociedad catalana.
Puig se ha mostrado muy crítico con el gobierno de la Generalitat actual, presidido por José Montilla, al que ha acusado por ejemplo de "negociar mal" el traspaso de Cercanías de Renfe, traspaso "amputado" porque no incluye ni trenes ni vías ni estaciones.
No obstante, ha asegurado que si CiU tiene "fuerza en el futuro" una de sus "máximas prioridades" será ampliar esta transferencia.
También ha arremetido contra el Govern por "tomar el pelo a los ciudadanos de Cataluña" y hacerles creer que exigía al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero la "posición determinante y mayoritaria de las instituciones catalanas" en la gestión del aeropuerto de El Prat, como le obliga el "mandato" aprobado por el Parlament.
Según Puig, los dirigentes del PSC no son más que "súbditos orgánicos del PSOE", de manera que "no tienen fuerza para plantar cara" en Madrid.
"El PSC es la delegación regional del PSOE en Cataluña", ha insistido el número dos convergente.
Puig ha acusado también a los socialistas catalanes de ser "corresponsables del conflicto que hay hoy en el Tribunal Constitucional (TC)" a raíz del Estatut.
"¿Qué hacen para resolver este problema teniendo dos ministros en el Gobierno y 25 diputados que condicionan al grupo del PSOE?", se ha preguntado Puig, que no acepta que el PSC se "rasgue las vestiduras" por los ataques del PP contra el Estatut.
También se ha referido Puig al proyecto de ley de las veguerías, que a su juicio el Govern está abordando en base a los "intereses de partido" de los tres socios del ejecutivo.
Puig ha exigido que la implantación de las veguerías sea simultánea a la supresión de las diputaciones provinciales, para no crear duplicidades administrativas.