El total de las ayudas sería en torno a los 750.000 millones de euros, de los mismos:
La Comisión Europea pondría a disposición de los países con problemas hasta 60.000 millones de euros con efecto inmediato.
Se dispondría de hasta 440.000 millones para ofrecer liquidez a los países que lo necesitaran en los próximos 3 años. El coste de financiación sería previsiblemente al 5%. Este montante estará en cualquier caso supeditado a la aprobación por parte de los estados miembros.
El Fondo Monetario Internacional contribuiría con un montante de hasta 250.000 millones de euros.
Se convocan por parte del BCE subastas a 3 meses a tipo fijo y sin límite de volumen en mayo y junio. La autoridad monetaria europea podrá comprar deuda pública y privada en los mercados, algo que se especula que ya estaría realizando.
Se retoman las subastas de liquidez en USD, en colaboración con la FED. Deja la puerta abierta a eliminar los requisitos de rating para la deuda pública (¿y privada?) en las operaciones de contrapartida de liquidez.
La primera reacción del mercado fue muy positiva, llegando, en el caso del Ibex 35, a registrar el pasado lunes las mayor subida de su historia, más de un 14%.Pero, los mercados no parecen verlo demasiado claro, son varias las incógnitas que planean tanto sobre el plan en si, como sobre el cumplimiento por parte de los Estados de sus obligaciones respecto a sus déficit fiscales.
Lo cierto es que la experiencia ha ido poniendo de evidencia que los masivos planes de rescate, la intervención de los Estados, y la política de emisión monetaria no parecen haber eliminado la incertidumbre de los mercados, parecen más bien parches utilizados para resolver el problema en el corto plazo empeorando la situación del largo.
Materias primas:
Los metales base no ha conseguido mantenerse al margen de las perturbaciones de los mercados financieros, a pesar de la solidez que han alcanzado sus fundamentos, en particular los del cobre. El comportamiento de los metales base se ha mantenido expuesto a la volatilidad en torno a las dudas que genera el paquete de ayuda europeo.
Cobre:
La pasada semana, el precio del cobre subió un 1.2% respecto al precio del viernes pasado.
Para analizar la situación actual del cobre, desde el punto de vista fundamental, nos detendremos en el estado de los inventarios, los warrants cancelados, la curva forward de precios y el interés abierto.
Por el lado de los inventarios, estos decrecieron hasta un total de 749 miles de toneladas métricas, volumen que podría abastecer unas 2,2 semanas, atendiendo a la actual demanda mundial de cobre. De estas, 484 provienen de la BML, 91.8 del COMEX y 173 de SHFE. Cuatro semanas de consumo es el nivel que se considera como el mínimo que requiere la industria para operar sin problemas ni estrecheces. Es importante para intentar adelantarnos a los movimientos de los inventarios semanales de la BML, hacer un seguimiento de los warrants cancelados o inventarios comprometidos que, como hemos comentado, constituirán una anticipación de la probable salida de los inventarios, con el problema de que no se especificará el momento en que se realizarán y que, es posible descancelarlos. En este sentido, se observó un descenso en el volumen de los contratos, que representan un 3.7% del total de existencias en BML, algo que anticiparía una menor tasa de salidas.
Por otro lado, si examinamos la diferencia entre los precios presentes y futuros (curva forward) se mantiene el contango, aunque mucho más moderado, (precios futuros mayores que precios actuales) hasta 10 meses mientras que, a partir de ahí en adelante, se observa backwardation (precios futuros menores que precios actuales). El backwardation se asocia a escenarios en los que existe escasez física actual de cobre mientras que el contango hace referencia a lo contrario, generalmente se hace a la vez el seguimiento de los inventarios.
Desde el punto de vista del interés abierto, que es importante para valorar los posibles movimientos de los inversionistas sobre estos mercados, en la BML estos han mostrado que la pasada semana, hasta el jueves, predominó el cierre de las posiciones cortas, indicando que si bien no se esperan grandes alzas, la cotización podría haber encontrado un cierto soporte.
Petróleo:
Últimas previsiones para la demanda de petróleo en 2010.
Según ha reportado en su informe mensual la EIA, el consumo mundial de petróleo crecerá 1,6 millones de barriles por día (bbl / d) en 2010, ligeramente superior a sus previsiones del mes pasado aumentando en 1,6 millones de bbl / d en 2011. Esta revisión para el 2010 se basa en las expectativas de la EIA de un crecimiento del 3,6% anual durante el período que se proyecta. El crecimiento del consumo de petróleo se concentrará principalmente en la región de Asia-Pacífico y Oriente Medio.
En cuanto a la OPEP, en su informe de mayo, respecto a la demanda mundial, su estimación para 2009 se mantiene prácticamente sin cambios, mostrando una contracción de 1,5 mb / d. en 2010. El crecimiento de la demanda mundial se prevé en 0,9 mb / d, en línea con las previsiones realizadas por la entidad el mes anterior. Aunque alerta de que continúan existiendo riesgos que podrían influir en las expectativas de crecimiento de la demanda para este año. Destaca el papel de China que, siendo uno de los principales motores de crecimiento de la demanda de petróleo en lo que va de año, los progresivos incrementos de los precios podrían poner en peligro el actual ritmo de crecimiento.
En estos momentos el barril Brent se sitúa en torno a los 80 dólares el barril, recuperándose tras sufrir la semana pasada, un desplome de más del 10% como consecuencia de la incertidumbre generada por el riesgo de default de Grecia con el consecuente efecto contagio y los negativos efectos que acarrearía sobre la recuperación económica global.
Granos:
Soja:
En Chicago el saldo de la semana para los precios de la soja fue levemente negativo. Los contratos julio y septiembre en la Bolsa de Chicago perdieron un 0,68 y un 1,09%, respectivamente.
El principal factor negativo para las materias primas agrícolas durante la semana que termina fue la depreciación del euro respecto del dólar. Sin embargo, la soja mantuvo un saldo levemente alcista hasta la sesión del viernes, cuando fue arrastrada –junto al resto de los granos– por la corriente negativa generada por el desplome de los mercados bursátiles mundiales. La espiral bajista del viernes fue motorizada por un importante volumen de ventas de los fondos de inversión, intranquilos por la firmeza del dólar y por una importante cantidad de “papeles” en “rojo” en sus carteras de inversiones.
Por el lado de los fundamentales tampoco encontramos demasiado soporte, dado que la cosecha en América del Sur ya entró en la recta final sin contratiempos que pongan en duda un volumen récord para el bloque integrado por Brasil, la Argentina y Paraguay. En los Estados Unidos, en tanto, la siembra 2010/2011 también progresa con celeridad. De hecho el lunes el USDA reportó un avance al 30% del área apta, contra el 15% de la semana pasada; el 13% de 2009 para la misma fecha, y el 19% promedio. Asimismo, el 7% de los cultivos ya emergió, contra el 3% del año pasado, y el 4% promedio.
Último informe del USDA relativo a la soja:
Del reporte mensual de oferta y demanda de granos difundido el martes por el USDA, en el que proyectó sus primeras cifras para la campaña 2010/2011, destacamos los números previstos para la nueva cosecha estadounidense. Según el organismo, la superficie sembrada será de 31,6 millones de hectáreas (240.000 hectáreas por encima del ciclo previo) y el área cosechable de 31,2 millones (280.000 h más que en la temporada pasada), mientras que la producción sería de 90,08 millones de toneladas, inferior a los 91,42 millones del ciclo 2009/2010. Esto se debe a que los rindes de tendencia tomados fueron de 28,9 qq/ha y no el récord de la última cosecha de 29,6 qq/ha. La molienda y el uso total fueron calculadas en 44,63 y en 48,84 millones, mientras que las exportaciones fueron ubicadas por el USDA en 36,74 millones de toneladas. Así, las existencias finales resultaron de 9,94 millones de toneladas y quedaron por encima de los 9,20 millones previstos por los operadores en la previa de este reporte.
Maíz:
En Estados Unidos también fue negativo el saldo semanal para el maíz. Las posiciones julio y septiembre del cereal en Chicago perdieron un 2,42 y un 2,18%, respectivamente. Se repite para el maíz buena parte del análisis hecho en el capítulo de la soja. Es decir, el peso de la crisis financiera europea y su impacto sobre la moneda del bloque, fuertemente debilitada frente al dólar, fueron los que inclinaron la balanza esta semana hacia el terreno negativo. Cabe señalar que en el caso del cereal los fondos de inversión concretaron el viernes ventas fuertes y se desprendieron de unos 12.000 contratos, equivalentes a poco más de 1,5 millón de toneladas (eso en una sola sesión).
Pero no fue el euro el único culpable de la caída de los precios del maíz. También aportó lo suyo el petróleo, cuyo saldo semanal arrojó una pérdida del 4,66%, al pasar de 75,11 a 71,61 dólares por barril. Hubo también durante la semana un componente bajista propio del sector agrícola y fue la veloz siembra de maíz en el Medio Oeste de los Estados Unidos y los casi nulos daños ocasionados a los cultivos por las heladas tardías caídas en el fin de semana anterior.
Último informe del USDA relativo al maíz:
Según el USDA, la siembra de maíz avanzó al 81% del área prevista, por encima del 68% de la semana anterior; del 46% de 2009 para la misma fecha, y del 62% promedio de las últimas cuatro campañas. El organismo añadió que el 39% de los cultivos emergieron, contra el 19% del reporte pasado; el 13% de 2009 para la misma fecha, y el 21% promedio.
Como dato positivo para los precios encontramos la revisión sobre la campaña estadounidense 2009/2010 hecha por el USDA el martes, en su reporte mensual. Allí el organismo recortó el volumen de producción, que pasó de 333,53 a 333,01 millones de toneladas. Y si bien bajó la demanda forrajera (varió de 138,44 a 136,53 millones), elevó el uso total (de 279,79 a 282,08 millones) y las exportaciones (de 48,26 a 49,53 millones de toneladas). Así, las existencias finales estadounidenses cayeron a 44,16 millones de toneladas desde los 48,24 millones de abril, por lo que quedaron bastante por debajo de los 47,07 millones previstos por el mercado en la previa del reporte.
Las proyecciones para la campaña estadounidense 2010/2011 fueron bastante conservadoras, dado que pese a que la superficie que se prevé sembrar (35,94 millones de hectáreas) y la que se espera cosechar (33,10 millones) son un 2,7% superiores a las del ciclo anterior, la producción fue calculada en 339,61 millones de toneladas, contra los 333,01 millones previos. Para su cálculo el USDA tomó un rinde de tendencia de 102,6 quintales, en vez de los 103,4 quintales de la temporada 2009/2010.
Antes de finalizar con el maíz, digamos que mucho se ha hablado y elucubrado en las últimas semanas sobre las compras (efectivas y potenciales) chinas de cereal estadounidense. Más allá de algunos movimientos espasmódicos de los precios atribuidos a esta cuestión veamos los siguientes datos aportados por el USDA en su último reporte mensual:
En la campaña 2008/2009 China cosechó 165,9 millones de toneladas; importó apenas 50.000 toneladas, y quedó con reservas de 53,17 millones.
En el ciclo 2009/2010, cosechó 155 millones de toneladas; importó “muchísimo” más, 300.000 toneladas, y quedó con existencias de 53,32 millones.
Para la temporada 2010/2011, la cosecha se prevé en 166 millones de toneladas; las importaciones en 100.000 toneladas, y las existencias finales en 60,22 millones.
Es decir, a la luz de los datos, y sin restarle valor “simbólico” al hecho de que China haya vuelto a comprar maíz en EE.UU. después de casi cuatro años, no parece ser éste un factor que modifique los esquemas de oferta y demanda del grano grueso.
Divisas:
La atención de los mercados continúa centrada en la creciente debilidad de la moneda europea. En las últimas 24 horas, la moneda ha caído a su nivel más bajo de los últimos cuatro años frente al dólar estadounidense. La situación refleja un importante nerviosismo por parte de los inversores respecto a las perspectivas de recuperación de la Eurozona revisadas a la baja tras los últimos acontecimientos. Hasta hace unos meses las preocupaciones venían del otro lado del Atlántico, en la actualidad, los mercados sólo se fijan en los problemas de Europa, esto ha alentado a los inversores a comprar dólares con una doble motivación: como activo refugio y valorando las perspectivas de crecimiento.
¿Hasta dónde llegará la caída de la moneda europea? No son pocos los que adelantan una paridad próxima con el billete verde, pero esto, que a priori parece ventajoso por la ventaja competitiva que comporta, en la medida en que se acentúa, genera un riesgo enorme de lastrar el crecimiento por la inflación que generaría y por lo tanto, ser extremadamente perjudicial para los países de la Eurozona .Según el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, esta crisis es “la peor desde la Primer Guerra Mundial” y con el fin de intentar solucionarla, se baraja la posibilidad de que el G7 y los líderes europeos se reúnan en breve para tomar decisiones.
Francisco López Ollé, Analista de X Trade Brokers